Rodeada de perros toda mi vida me di cuenta de lo mucho que me interesaba saber lo que pasaba por sus cabezas y cómo podía comunicarme con los perros.
En 1989 empecé a dedicarme profesionalmente a la educación canina y desde entonces no he dejado de aprender de los perros y con los perros.
Diplomada por la Generalitat de Cataluña en Adiestramiento Canino , también diplomada por la Real Sociedad Canina de Cataluña como Adiestradora Canina y titulada en Técnica en Terapia Asistida con Perros por la Fundación Bocalan.
Siempre he defendido el sentido terapéutico de compartir nuestro tiempo con un perro y el trabajar estrechamente con los dueños de los perros aún ha fortalecido más mi creencia. A través del adiestramiento del perro he visto cambios de actitud de las personas, resolución de conflictos familiares e incluso mejora de fobias de los humanos gracias a la presencia del perro. Eso me llevó a profundizar más en la terapia asistida con perros trabajando la caninoterapia en escuelas de educación especial.
La definición de adiestrar es hacer diestro, enseñar, instruir. Guiar, encaminar llevando de la mano. Ésta última es la que más me gusta, es un acompañamiento en la misma dirección.
«El perro necesita unas enseñanzas y unos límites para convivir en esta sociedad. Una vez los ha adquirido podremos dejar al perro en libertad, y esa es la finalidad del adiestramiento como yo lo entiendo. Consiste en darle toda la información y todas las herramientas al perro para poder vivir lo más felices posible en esta sociedad, con nosotros los humanos.
